Machu Picchu deteriorada por el turismo
La afluencia masiva de turistas a Machu Picchu, el principal punto de turismo de Perú -y uno de los más populares del planeta- está deteriorando las ruinas hasta tal punto que ha sido uno de los principales temas a tratar en la reunión mantenida en Quebec la semana pasada por el Comité del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.
En diez años, el número de visitantes al año se ha más que doblado, alcanzando los 800.000 turistas anuales. El Comité de la UNESCO se reunió para tratar de determinar qué nuevos lugares pueden ser incluidos en su lista y cuáles de los actuales deben ser declarados bajo amenaza.
Como ocurre en muchas ocasiones -y más en países cuya economía esta muy necesitados de los beneficios económicos del turismo- las autoridades locales hacen la vista gorda al crecimiento desregulado de hoteles, restaurantes y zonas de ocio en la población de Aguas Calientes, situada justo al lado de las ruinas. Ésto está modificando la orografía del terreno y erosionando el cauce del río que por allí corre, pudiendo provocar corrimientos de tierra que afecten al camino que lleva de Aguas Calientes hacia la Ciudad Perdida. Tampoco se poseen efectivos sistemas de detección de posibles incendios en toda la zona de bosque que rodea el lugar.
Luis Lumbreras, arqueólogo peruano de renombre que ha estudiado la ciudadela durante 40 años, piensa que una afluencia incontrolada de turistas podría degradar las ruinas ya que Machu Picchu nunca fue construida para tanta gente. Además, prosigue Lumbreras, fue diseñada para sandalias y pies descalzos y ahora ponemos turistas con sus botas que saltan, corren y escalan por las ruinas.
Vía: msnbc



